lunes, marzo 31, 2008

Ocho meses sin dormir en aeropuertos.
(Llueve en Escandinavia)

miércoles, marzo 26, 2008

tu torpeza
(dicen)
es un rasgo de cordura

martes, marzo 25, 2008

ordenas los insectos
dispersas los armarios
preparas los excesos del verano

lunes, marzo 17, 2008

No hay que pensar en pilotos muertos
(me marcharé con el sueño)
(como las aves de Ucrania)

viernes, marzo 14, 2008

(Jünger Papini Céline Cioran)

pulsión vital en un paisaje devastado
hombre nuevo caminando entre titanes desmembrados
era nueva no inocente donde la pasión todavía sin embargo
pulsión vital como única esperanza
como único pretexto

lunes, marzo 10, 2008

(se chupa por la parte que lleva pegamento)

Me suda la polla los domingos. Quiero ser un punk. Gurús adolescentes y llamadas de socorro. Ramones y cubículos. Jünger, Papini, Céline, Cioran. Juegos con excavadoras. Lentejuelas a lo Elvis. Arden las mañanas. Arden las gargantas. Polen y pistilos, pirómanos en celo. Porno for Pyros. Ciegos y a lo loco. Alegremente hacia el desastre. Peajes, gasolineras, divisiones panzer, minutos de silencio, funeral de concejal. Esa especie de mirada decidida. Nihilismo sin objeto (la realidad se desvanece). Polvo de domingos sobre las yemas de tus dedos. Alas que no remontan. Fiebre y baloncesto. El muerto es mío. Nos lo quitan de las manos. Economía, integración, degradación. Es el viejo misticismo. La misma mirada sobre la misma guerra. Caballo muerto en el camino. Todos los ahorcados. Zéfiros, castillos y mandrágoras. Viudas desconsoladas, ministros metemanos. Los perros no tienen alma. Abrazado a los cadáveres. Pasión no correspondida, la música se para. Siempre tienes silla. Cualquier cosa que digas. Invitaciones al desastre. Sueño con excavadoras y paseos por el parque. Un apóstol de reparto. Predicadores de la nada. Perros y pasiones. Pájaros de Ucrania. Viejas de cuello negro replegadas en sí mismas. Miradas al abismo, dedos y curiosidades. Breves recorridos por el fango. Con tus manos en las urnas. Aléjate del ángel. Muérete diez veces. Vírgenes adolescentes. Tatus en el cerebro. Ríos de leche y miel. Háztelo tranquilo. A la mierda las huríes. Ruinas en el río. Camas vacías, casas vacías, pechos vacíos, fuegos vacíos, polvo en tu mirada, caza sutil, lunes por la madrugada. Zéfiros, escarabajos, bagatelas. Seré mascota de tus larvas.

lunes, marzo 03, 2008

(la herencia de rajoy)

el invierno
es una nuez

los ríos están secos

con la primavera
tenderemos
nuevos puentes

llegará la crecida

la música es sencilla y los trenes
se mueven

aguas donde
buscas ruinas y colosos

rastro de tus manos
reflejos en el arroyo
primeras ranas

soy una fortaleza abandonada
reverdece el
patio de armas
los bueyes pacen mansamente

cierta inclinación al abandono

con las primeras luces de marzo

con las mujeres que te gustan
de verdad

el invierno es
una nuez

hoy tanto sol

bajo la guardia
vuelve el relieve

todo estalla
todo se mueve

despacito

el sol en la piel y se despierta la piel
el sol en la cara y se despierta la cara

las primeras ranas los primeros nidos

pájaros grises en las copas de los plátanos

la misma mirada sobre la misma guerra

la misma mezcla

nada me basta
todo me colma

lo difícil
desde ahora
es la medida

martes, febrero 19, 2008

el agua de mis cañerías es roja
y sabe a óxido

se filtra por las paredes

(cada mañana tu
sangre)

(buscando huídas en abril)

Romper botellas sembrar tormentas gente sola gente loca gente que lucha contra el clima gente que lucha contra la gravedad gente que lucha contra la deriva de los continentes mundo escapa a tu control órbitas excéntricas y algunos miran la corriente algunos arrastrados por la corriente algunos arrastrados a la orilla algunos pensando en qué carajo sucedió con todo aquello y mientras tanto ni siesta ni guerrilla música barroca y sueño de media tarde lluvia débil rabia débil agua sin gas bolas de luz pactos pactos pactos botellas rotas música de esclavos otras miradas otra luz otra manera de acercarse donde campos baldíos extensiones de color como decir hemos vuelto a la cabaña la primavera está lejos los espectros vagan libres.

miércoles, febrero 13, 2008

Recado

Escúchame
Que el día te sea limpio y
En cada esquina de luz puedas recoger
Alimento suficiente para tu muerte

Ve hasta donde nadie te pueda hablar
O reconocer –ve por ese campo
De cráteres extintos –ve por esa puerta
De agua tan vasta como la noche

Deja que el árbol de las casiopeas te cubra
Y las locas avenas que el ácido enmoheció
Se alcen en el vértigo del vuelo –deja
Que el otoño trague los pájaros y las abejas
Para que pernocten en la dulzura
De tu breve corazón –escúchame

Que el día te sea limpio
Y más allá de la piel construye el arco de sal
La morada eterna –el mar por donde fugará
El etéreo visitante de esta noche

No olvides el navío cargado de luces
De deseos empolvados –no olvides el oro
El marfil –los sesenta comprimidos letales
Al desayuno

(Al Berto)

lunes, febrero 11, 2008

(meitat de sol, meitat de lluna)

debajo

de la nieve

de tus zapatos

de las huellas en la nieve

de las huellas en tus pies

de la niebla

de las voces

de los caminos sobre la niebla

de los trenes
que
(cuando los sueñas)
se convierten
en aviones

viernes, febrero 08, 2008

(me estoy mutando)

Últimamente comprendí el significado de la tranquilidad, día tras día me mantuve apartado de la multitud.
Limpié mi cabaña y la preparé para la visita de un monje, que llegó a visitarme desde las montañas lejanas.
Vino bajando desde los picos ocultos por las nubes, para verme en mi casa de techo de paja.
Sentados en el pasto compartimos la resina del pino, quemando incienso leímos los sutras del Tao.
Al terminar el día encendimos nuestra lámpara, las campanas del templo anuncian el
comienzo de la noche.
Repentinamente advertí que la tranquilidad es realmente Felicidad y sentí que mi vida tiene abundante ocio.

Wang Wei (699-759)

miércoles, febrero 06, 2008

est-ce un bug?

Invisible. Ritos iniciáticos. Ce con-là. Il faut pas d’autre. Cuestión de acento. Cuestión de gancho. Cuestión de asfalto. A rastras el novato. De la vespa del cartero. Too much, too young. Manos mezcladas calles mezcladas asnos arrojados cénit del campanario. Pararrayos paracielos paracaídas Paracuellos. Ce con-là. Arrabales insensatos. Monumentos a Genet. Recordad los urinarios. Para cuando la crecida. Para cuando la amargura. Para qué. Invisible. Ritos iniciàticos. Robot aspiradora. Algoritmo de amarguras. Optimizar. Fase oral. Fase regular. Dobles figuras. Filigranas de play-off. Arrastrado por las calles. Cicatrices de cowboy. Out on the streets again. Anjo mudo. Orto de incendio. Il faut pas d’autre. Francotiradores francobiliosos. Céline por las esquinas. No pasarán. Disparando a Peter Pan. Too much too young. Jirón de tu memoria. Manos mezcladas. No pain. No gain. Para cuando la crecida. Todas las muertes el Nilo.

viernes, febrero 01, 2008

(los amigos de ludd)

"Lo que se entiende hoy por izquierda es algo tan banal como caricaturesco. Lo que resulta más triste es que a los que no participamos del izquierdismo activista o del sindicalismo, se nos reproche una actitud cómoda, abstracta o inoperante. Nosotros respetamos en general las actitudes de izquierda que son comunes a miles de personas en este país, pero no compartimos sus obsesiones ni sus causas. Vamos a citar un ejemplo bien conocido hoy: el discurso sobre la llamada «precariedad». Para nosotros, bajo la lamentación tan actual de muchos izquierdistas bienintencionados con respecto a la precariedad, lo que se esconde es el lenguaje mismo del Estado de bienestar, que no permite que se expresen otras críticas si no es en la forma de las falsas necesidades que el Estado establece. El discurso de la precariedad es el canto apologético al sistema de hoy, que ya ha establecido mediante la propaganda y la coacción, como debe ser administrada la «abundancia envenenada» del capitalismo industrial. El precarismo origina el discurso ramplón sobre «viviendas dignas» para los jóvenes, empleos fijos y estables, etc. Todas estas peticiones traducen la sensación colectiva de que es imposible escapar al chantaje del sistema. El sindicalismo ha creado el lenguaje de la precariedad y lo ha adoptado como lenguaje propio. No podemos negar que en otras épocas las reivindicaciones puramente materiales o económicas, de derechos laborales, etc., fueran parte de la estrategia de lucha de las masas obreras, pero entonces, en los años treinta del pasado siglo, la situación era muy diferente, ya que todo ello convivía con una cultura de lucha obrera y con un conflicto vivido masivamente. Pero habría que ver a qué han conducido las luchas por las mejoras en el medio proletario y qué es lo que realmente implicaban desde una perspectiva amplia. En el artículo de Michael Seidman, «La maternidad del week-end», editado por el colectivo Etcetera en forma de folleto, es interesante ver cómo las derivas de las luchas obreras de aquella época por conquistar el fin de semana como tiempo libre, junto con otras mejoras, estaban ya dentro de una estrategia de adaptación a la sociedad de consumo. Seidman describe cómo el tiempo libre conquistado por los obreros podía ser pronto asimilado al consumo turístico y la industria de ocio. Los sindicatos franceses empiezan entonces a gestionar las vacaciones obreras, hablan de ocio y piden el «derecho a la nieve» para sus trabajadores. Es verdad que Seidman da una valoración positiva a las luchas por el week-end en aquella época, señalando su potencial subversivo, pero para nosotros es fácil observar ahí uno de los muchos pasos hacia la justificación del bienestar obrero como causa última. Por otro lado, hay que ver cuál es el trasfondo de las peticiones obreras, ya George Orwell en su época se quejaba de que los aumentos salariales de los mineros británicos, logrados por la lucha sindical, suponían un grado de explotación más sobre el proletariado colonial de la India. Esto no es hacer demagogia, a menudo se dice que las reivindicaciones económicas de los trabajadores son el único terreno de lucha concreta desde el que es posible construir el antagonismo. ¡Esto sí que es teoría! Después de más de treinta años de sindicalismo, radical o no, en este país, se ve claramente que las luchas de los trabajadores sólo han llevado a la glorificación del sistema tal y como lo conocemos: división del trabajo, tecnificación, alimentos sucedáneos, urbanismo masificado, alienación en el ocio, educación y salud gestionadas por el Estado o el capital privado... Hay que constatar que todo lo que el trabajador puede conseguir hoy con su salario le ata más fuertemente al sistema de alienación y embrutecimiento, y le hace partícipe de la explotación neocolonial y la destrucción de la naturaleza. Al luchar por la supervivencia individual es imposible no caer en esta trampa, todos estamos presos en ella, pero lo que denunciamos es que el bienestar laboral y económico se convierta en causa política. Sin embargo, este es sólo un aspecto del izquierdismo. En años recientes hemos tenido que asistir al renacimiento de una izquierda autoconsiderada utópica y radical, que coronó los llamados movimientos antiglobalización o de resistencia global. La retórica de este movimiento carecía de articulación social visible, se trataba de un movimiento con una cresta intelectual perfectamente prescindible (los Toni Negri, Susan George, Bové, Klein, Ramonet, Manu Chao, etc.,) y con una representación militante compuesta por activistas vocacionales. Y cabe precisar: no es sólo en términos cuantitativos que la base social de este movimiento ha estado ausente, sino sobre todo en lo cualitativo, en efecto, ¿qué es de la vida cotidiana de cada uno de los manifestantes en contra de la guerra o de la catástrofe del Prestige? Hubo descerebrados que colgaban pegatinas de «no a la guerra»... ¡en sus automoviles todoterreno! Muchas personas que participaban en las manifestaciones no estaban dispuestas a establecer ninguna relación con la guerra y su particular modo de vida, estaban ansiosos por descargar su desesperación sobre el gobierno, Bush o las multinacionales y, desde luego, las organizaciones de izquierda se aprovechaban de ese sentimiento vago de indignación ciudadana para conducirlo hacia sus fines partidistas. No somos tan puristas como para exigir una absoluta coherencia entre las ideas que uno defiende y su modo de vida, ya que nosotros somos los primeros en estar atrapados en este sistema, pero lo que realmente nos interesa es que las luchas políticas revelen de la forma más honesta posible la dependencia que todos tenemos de este sistema.
Por otro lado, y del lado de la verdadera contestación radical, algunos escritos como los de Miguel Amorós o Carlos García, ya en aquel momento, pusieron los puntos sobre las íes, mal que les pese a muchos, para demostrar que el movimiento anti-guerra se reducía al plano simbólico y era incapaz de recurrir siquiera a instrumentos de lucha social como la huelga general...
Este anti-capitalismo de los anti-guerra y los anti-globalización era en verdad una revisión hecha de leninismo, tercermundialismo y ecopopulismo, pero todo ello remozado con el discurso de las nuevas libertades del mundo red y el asistencialismo de Estado (no en vano, la vanguardia intelectual del movimiento de resistencia global exigía, entre otras cosas, la renta básica, el software libre y la libertad de movimientos transfronterizos, como si de consignas revolucionarias se trataran, cuando en realidad todo ello traduce muy bien los mecanismos de funcionamiento que el sistema necesitará -y necesita ya- para dirigir y regular la nueva economía...). En España el límite máximo de la tontería se cruzó en las elecciones de marzo de 2004, donde toda esa izquierda banal, que además había sido llevada al estrellato por los media en la oposición, se desinfló en la nada. Todavía hay cretinos que creen que la derrota del Partido Popular fue un éxito para algo, y que los teléfonos móviles fueron el medio técnico subversivo que contribuyó a tan glorioso fin..."



http://www.nodo50.org/ekintza/article.php3?id_article=92

(en sus cuarteles de invierno, los topos preparan la tercera revolución)

diagonal
de sueños a tu espalda

de pájaros líquidos

de pupilas entreabiertas

la clara conciencia
de repente

la clara conciencia

estremecida y pura

(todo verano es un exceso)